sábado, 26 de enero de 2013

FINDESEMANA

El cambio de la etapa de estudiante a la de trabajador tiene para mi, entre otras -muchas-, una gran ventaja: el fin de semana es MÍO. Ni estudiar ni sentirme mal por no hacerlo: el viernes uno cierra y hasta el lunes no se piensa más en el curro. Eso como norma, claro, que luego pasan cosas, pero así como principio no está mal.

Y el fin de semana da para tanto... Ya no es largo según te apetezca, eso es verdad (hete aquí con el minipunto para la vida del estudiante... El finde de jueves a martes para aprovechar allí donde te llevara el viento -o ryanair- unos días...). Pero igualmente, un poquito de viernes más sábado y domingo dan para mucho mucho.

Mis pequeños placeres del fin de semana: remolonear, la ducha de 20 minutos debajo de agua ardiendo, las camisetas guarras y las zapatillas, los vaqueros, el colacao frío frío por la mañana, los paseos, el cine... Las películas de dos palabras (allison allison). Las noches de pizzas y risas; las de copas y más risas. El pintalabios y la raya del ojo. Los aperitivos y las sobremesas. Los trivials, risks, contis y musetes. A veces, las chimeneas. Los viajecines en coche con la música a mil.

Adoro trabajar... Y adoro los findes. Es como esquiar: mola mucho, pero nadie puede negar que el mejor momento es soltarse las botas. O no?

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