domingo, 31 de diciembre de 2017

2017

Ha pasado volando, un poquito más que el año pasado e imagino que un poquito menos que el que viene... Lleva años alucinándome cómo el tiempo parece que acelera. A lo mejor es la forma que tiene la vida de hacernos pensar lo importante que es ser felices y no dejarlo para luego.

Acabo el año más enamorada que nunca (que nunca antes, espero :)). Puedo decir que soy feliz. Me da pudor escribirlo así de rotundamente, pero es como lo siento, Creo que he encontrado a mi persona, y eso me da una paz interior... A la vez reconozco q me hace sentir un miedo nuevo, porque tengo ahí en el fondo del corazoncito un poco de inquietud de si por lo que sea mi persona no está conmigo para siempre. Pero sé que no sirve de nada pensarlo, así que elijo centrarme en la felicidad de tenerlo conmigo hoy. Es a la vez un enamoramiento intenso que me hace saltar las mariposillas a ratos y un amor tranquilo, seguro. Es como haber encontrado mi sitio en el universo y flipar y dar saltos cuando lo pienso.

No pido nada especial a 2018, más que seguir en este camino que encontré y en el que me siento tan a gusto. No creo que pueda pedir mucho, me siento muy afortunada... Lo que quiera, ya me toca currármelo a mí y no pedírselo a nadie más, ni siquiera a Dios. Tiene cosas mucho más importantes de las que ocuparse, desde luego.

Me propongo una cosa dificilísima para mí, pero creo que importante y positiva: intentar no hablar de cosas negativas. No criticar, no quejarme... Sino solo animar, apreciar, disfrutar. Demostrar más cariño a los demás y también a mí misma. Todos tenemos días más positivos y otros más quejosos, supongo! Pues reducir los quejosos al mínimo es mi plan :). Intentar estar lo menos cojona posible 😂

En un plano más terrenal y, digamos, cotidiano, me propongo perseguir mi propia salud con más convicción: alimentarme mejor (comida real!!) y entrenar con constancia. A lo mejor así acabo construyéndome de una vez el ansiado culo, pero ya no es este mi objetivo. Si lo consigo como efecto colateral estupendo, pero lo que quiero es estar más sana y sentirme mejor!! Este cuerpo es el que me ha tocado y mi responsabilidad es cuidarlo... Entre otras cosas es capaz de hacer mucho más que otros cuerpos más limitados. Pienso que la parábola de los talentos también aplica al cuerpo, en realidad. Así que, aunque mi cuerpo no sea el más talentoso (no está ni cerca de ser perfecto), puedo conseguir más cosas con él y ese es mi objetivo.

Por último, deseo con todas mis fuerzas que 2018 sea un año de comienzos emocionantes e inspiradores para algunas personas a las que adoro. Se lo merecen infinito y yo intentaré apoyarlas como pueda para que así sea.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LAS BODAS

Las bodas. Ese monotema que dura años (con fases más y menos intensas, gracias al Cielo).

Llevo años inmersa en esa fase en la vida en la que parece que solo tienes bodas una detrás de otra... Casi 10 años, si me paro a pensarlo!! Desde esta perspectiva, creo que la vida se puede dividir en tres fases:

- La primera, en la que vas nada más que a las bodas de familiares o amigos muy muy cercanos esencialmente como apéndice de tus padres (o, como mucho, llevando las arras) y en las que disfrutas bailando como si no hubiera un mañana y con miles de gigantes a tu alrededor muy sorprendidos por lo que aguantas y la gracia que tienes (todo ser pequeño que baila es adorable, es un hecho).

- La segunda (en la que me encuentro), en que las invitaciones ya llegan a tu nombre directamente, y que son de personas más bien de tu generación. Las de tus amigos de verdad las vives con una emoción indescriptible, que no se pasa aunque lleves ya cientos a tus espaldas. Y te fijas en cosas, en detalles. Por lo menos si, como a mí, te encantan las bodas.

- Y por último llega la fase en la que recibes invitaciones con cuentagotas, y en las que si se clasificara a la gente de la boda por grado de importancia para los novios lo más probable es que entres en la categoría de "compromisos". Me da pereza pensarlo, pero creo que aún queda lejos. Siempre que pasa la boda de alguien muy querido pienso que ya estoy llegando al fin de la fase dos... Pero luego me pongo a repasar mentalmente y ERROR!! Quedan muchísimas de las segundas!! Yuhu!!!

Total, que a lo que voy. Me encantan las bodas. Me parece algo preciosísimo que una pareja quiera prometerse amor para siempre, ante los ojos de Dios y/o las leyes humanas, y sobre todo rodeada de la gente a la que más quieren. Soy una romántica y es lo que hay. Debe ser un día tan emocionante... Hace poco me he dado cuenta (vale, soy lenta, ¿y qué?) de que es la única vez en la vida en la que reúnes a todos: familia de sangre y familia que se escoge, independientemente de cuántos grupos distintos sean. Todos están invitados. Eso es un lujo y una maravilla y sólo por esta razón me muero de ganas de casarme. Ale, ya lo he dicho.

Pero claro, es que eso no es lo fundamental. Lo importante es la razón por la que los reúnes. Quieres que todos compartan contigo la alegría infinita de haber encontrado a la persona con la que quieres compartir tooooodos y cada uno de los días que te quedan, y que ella te haya encontrado a ti de la misma manera. Pocas cosas deben ser tan poéticas.

Una cosa que me pasa es que la moda "bodil" (uf, cómo me repugna esa palabra, por favor!) de los últimos años me ha hecho pensar que se están saliendo un poco de madre. A veces parecen como una especie de demostración, una exhibición de poderío, o de buen gusto, o de originalidad... No tanto de amor. Y eso ya choca un poco con mi concepto. Aparte, no se trataba de demostrar nada, sino de compartirlo! Pero se ha convertido en un "negocio" total, y no sólo me refiero a la parte económica. Es una cuestión de imagen personal, forma parte de la marca de cada uno. Y ahora que nos hemos vuelto tan increíblemente pesados con las redes sociales y con tratar de enseñar lo perfecta y maravillosa que es nuestra vida, las bodas son como el culmen de todo esto. Tengo la sensación de que algunas bodas se planean con el objetivo de quedar bien en Instagram o, -diosmíodiosmíonomelopuedocreer- salir en el blog de Casilda se Casa o de patatina la fantástica. Que me encantan esos blogs, lo reconozco, me divierte mucho ver qué se cuece, pero por otra parte me aburre soberanamente la parte "exhibición de clase". Es divertido, pero a la vez es muuuuy snob. Es mi último placer culpable.

Por no hablar de (y esto no es de la moda más reciente, esto lleva desde ni se sabe...) lo que me chirría el concepto de "es tu día" (dicho a la novia, claro). Vamos a ver... Eso es totalmente incompatible con lo que se celebra, señores. No es el día de la novia, es el día de los novios. ¿Por qué ella es la protagonista absoluta? Es que no lo entiendo. Se casan los dos, se prometen amor y amistad y compañía y apoyo eterno el uno al otro y el otro al uno. Es el día en que los dos se hacen irrevocablemente socios al 50%... ¿Entonces por qué parece que todo gire en torno a ella? ¿Será por la obsesión de que casarnos debe ser un objetivo vital para nosotras, pero no así para ellos? A mí es que me parece evidente que la realización personal, sea solo o en pareja, no entiende de géneros. Que una mujer casada no es de por sí más feliz que un hombre casado ni un hombre soltero más feliz que una soltera... Total, que lucharé contra ello el día que me case. No será mi día, será nuestro día. Es que además es mucho más apetecible...

Y lo quiero vivir con él, no ser de esos novios que se entregan tanto a la fiesta que la viven cada uno por su cuenta. Pero claro, eso es más difícil. Y, en realidad, esta parte sí la entiendo un poco. Porque como decía antes es el único día en que juntas a tooooodos... Con él vas a estar con el que más el resto de tu vida, es la idea. Pero con todas tus personas importantes a la vez... Eso ya no tanto. Vaya éxtasis. Calla, calla, que me vuelvo a embalar! Ja!

Total, que aquí dejo mi reflexión. Que yo soy mucho de dejar constancia de lo que sea para cuando en el futuro me pueda resultar útil (o curioso, sin más), pues recurrir a ello. Así que, ea, a Dios pongo por testigo. 


miércoles, 20 de septiembre de 2017

PAUSE


Me encantaría poder pulsar el botón PAUSE, y que todo quedara en suspenso. Que pudiéramos parar y pensar. Respirar hondo. Volver a pensar. Todo ello en silencio (PAUSE iría necesariamente acompañado de MUTE). Y entonces que uno a uno fuésemos exponiendo nuestros deseos, nuestras inquietudes, nuestras aspiraciones. Y nos ecucháramos los unos a los otros. Si esto fuese posible, seguro que nos daríamos cuenta de una cosa muy tonta: que prácticamente todos queremos lo mismo. Vivir en paz, felices, cuidar a los nuestros, pasar tiempo en familia, con nuestros amigos, viajar de vez en cuando cerca o lejos para participar de la forma de vivir de otros, progresando, aportando algo a la sociedad. Conviviendo.

Me desespera ver la espiral de odio y violencia verbal (a veces hasta física) que nos rodea. Gente que odia, que odia de verdad. Cada vez son (sois) más. Y no sólo a determinada persona, por a o por b... A todo un colectivo. Es una cosa tremenda. Es como si me da por odiar a los pelirrojos o a los que miden 1,74. O a los que saben hacer raíces cuadradas. Como si eso ya los definiera a todos, los convirtiera en una masa uniforme. Pues no, señores. Los musulmanes no son todos de ninguna manera, al igual que no lo somos los cristianos. Eso sí, estoy convencida de que la mayoría de las personas es buena, de eso estoy segura. ¿Por qué pasa que la gente que conocemos a nuestro alrededor nos parece buena en su gran mayoría? Luego uno enciende la tele y no, qué malos son los de lejos. Pues no es así. Somos casi todos gente buena, que a veces hace cosas buenas y a veces también cosas malas. Sea por equivocación, sea con intención. Todos la cagamos. Los malos, los verdaderamente malos, son una minúscula excepción. Muy poca gente he conocido así, por no decir que ninguna no vaya a ser que alguien se me esté escapando...

Me disculpan, pero odiar a los musulmanes y querer expulsarlos de España, por ejemplo, es una auténtica barbaridad. Odiar a los catalanes y echar pestes cada vez que uno oye un bon día es verdaderamente lamentable. O a quien lleva una bandera de España, o una estelada, o una media luna. Por favor, que parece que no aprendemos... Que todos pensamos en Hitler y nos llevamos las manos a la cabeza, y resulta que aquí estamos, más de 70 años después, replicando ideas. Quiero pensar que esas ideas vienen del miedo y del desconocimiento. ¿Alguien cree de verdad, con el corazón en la mano, que despreciando a otro, denigrándolo, "expulsándolo" como si tuviera menos derechos que uno mismo... no alimenta un odio recíproco, y ahora con mayor motivo? Me dan ganas de llorar cuando escucho esos discursos tan racistas, de verdad lo digo. Que encima muchas veces son increíblemente hipócritas... Llamadme básica, pero la esencia del cristianismo es querer a los demás, no atacarlos, no marginarlos. Tampoco clasificarlos, por cierto. 

¿Que lo que están haciendo algunos políticos catalanes es algo burdo, absurdo y totalmente antidemocrático? Yo particularmente pienso que sí. Se aprovechan de la simple relación votar = democracia para montarse una consulta a su medida. Es de llorar, eso es lo que pienso. Y no se debe permitir porque atenta contra el marco de normas de convivencia que hemos ido construyendo entre todos. Es verdad, yo particularmente no he votado la Constitución, pero ese es un compromiso implícito en la democracia. ¿O van a preguntar a cada persona que cumple la mayoría de edad si ratifica el sistema elegido anteriormente? Pues no. Primero toca aceptar que uno juega con las reglas ya establecidas. Y si no te gustan, las intentas cambiar, pero siguiendo esas reglas. Y las podrás cambiar si la mayoría está de acuerdo en que ya toca cambiarlas, si no no podrás hacerlo. ESO es la democracia. Podría seguir hasta el infinito, pero no es mi objetivo ahora dar mi opinión extendida sobre el conflicto catalán. Sí me gustaría resumir que en mi cabeza son necesarias dos cosas: (1) hacer un trabajo consultivo real, para entender qué es lo que de verdad quiere la sociedad catalana -la mayoría, así funciona-; (2) si es que es real que la mayoría quiere la independencia, cosa que no sabemos, entonces habrá que ver cómo se maneja el sistema. Quizá reformando la constitución, ¿por qué no? Si las normas se quedaron obsoletas, las adaptamos para nuestra realidad actual. Yo sí quiero saber si la mayoría de catalanes preferirían salir de España. Pero que haya debate, debate de verdad. Que la propuesta vaya detallada, explicando las consecuencias. Que, si llega a haber una votación en contra o a favor de la independencia que sea legítima, la población tome decisiones formadas. 

En cualquier caso, lo que yo quería decir hoy es que pienso que si el rechazo a la teórica "consulta" deriva en odio a todo lo catalán, sólo estamos agravando el problema. No hay razón para seguir alentando esta división social tan terrible. La gente se señala. De un lado y del otro, ojo. Es espantoso. Es el "conmigo o contra mí". Es el desprecio total por la gente "del otro bando", considerándolos a todos estúpidos y, además, malvados. Eso es básico a un nivel tan infantil... No, todos ellos no son estúpidos ni malvados. Tienen sus razones. Intenta entenderlas y a lo mejor conseguimos lo que decía que todos queremos: vivir en paz. Joder, no parece tan complicado. 

¿Me quieres llamar buenista? Me resbala. No me importa cómo me llames, me importa que desprecies directamente lo que pienso sólo porque es diferente a lo que piensas tú. Me importa que tengas la deferencia de plantearte por un momento (o dos, o tres, los que hagan falta) mi punto de vista. Porque, oye, a lo mejor te hago cambiar de idea. O no. Pero por lo menos analizas otras opciones antes de dar por sentada la tuya como verdad universal. Es muy difícil que aúnes en ti todas las verdades universales de forma innata, la verdad. Normalmente requerirá algún esfuerzo llegar a ellas, digo yo... Yo a ti sí te voy a dar esa oportunidad de escucharte (no oírte, ojo: escucharte), porque no creo que seas imbécil. 

Qué le voy a hacer, es que soy una buenista.

lunes, 10 de julio de 2017

COSAS QUE NO ME EXPLICO (IV) - va de hacerse mayor

Del futuro hay varias cosas que me inquietan y me tienen un tanto angustiada últimamente. Vengo hoy a hablar de una de ellas. Y empiezo pidiendo disculpas, porque de este tema no se debe hablar. Me espanta, de hecho. Pero este es mi "diario" y aquí no hay temas prohibidos. Así que ahora mismo retiro mis disculpas! Jajajajaja

Ahí va...

Creo que es físicamente imposible tener una familia. Me refiero a una familia de más de dos miembros. Y cuando digo físicamente, quiero decir económicamente. Físicamente sí creo que poderse, se puede. Si no lo permitiera la biología, por el motivo que fuere, ya se encargaría el Derecho. Ya me voy por donde no viene a cuento! Vuelvo al principio. El problema es... El poderoso caballero. Qué horror y qué decepción conmigo misma, nunca pensé que me volvería ambiciosa en un sentido económico! Y, sin embargo, ahora me siento el tío Gilito. En sus inicios. Porque rica no soy, como vengo a exponer.

Mi proceso mental es éste: (i) para alcanzar mis metas personales, resulta que hace falta una tonelada y media de pasta; (ii) pensando en una tonelada y media de pasta, con mis ingresos y los de mi rana no tenemos ni para empezar; (iii) ¿tendríamos entonces que cambiar de estrategia de vida?; (iv) pero es que a mí me gusta mi trabajo...; (v) ya, pero... ¿seguro que no hay nada en el universo que te guste más y además te haga forrarte? (vi) jaaaaajajajaa mira a ver si descubres el secreto de la eterna riqueza tú sola anda, guapa. Es en este preciso punto es en el que, inexplicablemente, me frustro.

¿Parece que tenga unas metas personales muy fuera de lo común? En mi opinión no es así. Me gustaría tener hijos -a ser posible, más de dos... Más de uno, seguro-. Y también me gustaría poder ofrecerles una buena educación. Que aprendan inglés y que puedan estudiar lo que decidan. Que no tengan que renunciar a ello porque sus padres no se lo pueden permitir. Y que vivan en una casa digna. No quiero una mansión, ojo, sino una casa digna (esencialmente, donde quepamos y podamos tener un poco de espacio personal además de espacio común), en una zona en la que esté tranquila con cualquiera de nosotros paseando solo por la calle de noche (teniendo ese cualquiera la edad suficiente para ir solo, entiéndase). Y también quiero que coman bien, sano. No tener que recortar en la calidad de los alimentos. Cuidado, que sólo hablo de calidad. No pretendo que mi familia cene langosta, caviar y angulas como alimento base, qué pereza. Pero ir al pescadero y llevarme una rica merluza o un buen salmón, eso sí. O llegar a la frutería y poder comprar unos tomates que sepan a tomate.

Pero es que resulta que todas estas cosas son carísimas y yo, pues... me agobio. No sé a qué viene el agobio ahora, porque no es que esté haciendo planificación familiar precisamente. Pero es que tengo 31 años ya. TREINTA Y UNO. Sí que es edad de tomar decisiones financieras, no? Como dice una persona a la que quiero mucho muchísimo: si ahora, sin responsabilidades más allá del alquiler y pasarlo bien, no soy capaz de ahorrar... ¿cómo voy a tener una hipoteca? ¿ponerles pañales a mis hijos? ¿irnos de vacaciones a desconectar? Voy a tener que ir apretando. Lo del cambio de estrategia vital a lo mejor es un poco drástico, pero cerrar un poco el grifo y empezar a ahorrar no estaría de más.

Y sí, ya lo sé, soy consciente. No me hace falta que me descubran la pólvora. ¡Sorpresa! Resulta que la gente tiene familias. Y resulta que no todas son millonarias. Casi ninguna lo es. Pero, ¿cómo carajo lo hacen? Es otra de las cosas que, la verdad, no me explico...


miércoles, 14 de junio de 2017

POR QUÉ TE QUIERO TANTO (#18)

Eres una de las personas más especiales que he conocido. 

Eres bueno... Tan bueno que cuando lo pienso sólo quiero achucharte. Cuidas a todo el mundo, das cariño, escuchas, quieres. Tienes un carisma increíble: tienes un imán para la gente. Todo el que te conoce te recuerda. Y todo el que te conoce te quiere. Eso es así. 

Has conectado tan bien con todos mis amores (la familia que he elegido y la que no) que, por lo menos la mitad de las veces, lo primero que me preguntan al verme o al llamarme, es por ti. Ellos también han captado en seguida lo especial que eres. 

Tienes una sonrisa contagiosa y cuando haces el payaso (algo muy frecuente) haces reír a cualquiera. Además, sabes hacer el payaso en los momentos en los que el que está contigo necesita precisamente eso, aunque no lo sepa... Levantas el ánimo de cualquier calimero que se te ponga por delante. Y eso, cuando la calimero soy yo, tiene mucho mérito. Ojito, que soy capricornio. 

Eres especialmente divertido, no sólo cuando haces el payaso. Me haces reír sin parar. Le quitas importancia a las cosas que no la tienen. Me das otra perspectiva sobre lo que me preocupa y, o bien haces que ya no me preocupe, o compartes la preocupación conmigo. En cualquier caso, me aligeras la mochila y te lo agradezco hasta el infinito. 

Haces muy buenas tortillas francesas y eres el mejor compañero de barra. Y de mesa, aunque te toque mirar a la pared ;). 

Eres metódico y disciplinado, constante, perseverante... Cuando le pones ganas a algo no hay quien te pare. Prácticamente siempre ganas a la pereza. Eres apasionado, inquieto, buscas nuevos retos, te ilusionas... Te lanzas. Vives. 

Te haces los mejores selfies del mundo en el gimnasio! 

Eres mega observador, hasta puntos muy raros. Te fijas en cosas en las que nadie se daría cuenta en un millón de años... 

Eres un ninja en las horas a las que no se debe hacer ruido. 

Eres ahorrador y previsor. Tienes siempre muy presente tu futuro y eso me da mucha tranquilidad. 

Eres ordenado, muy muy ordenado, pero guardándote el punto de desorden que a mí me incordia para no llegar a ser servicial (la puerta del armariooooo). Refunfuñas y, en el fondo, eso es mejor. Tampoco es cuestión de ser Ned Flanders... Aunque eres por lo menos igual de manitas. 

Tus manos siempre están calentitas, tienen efecto terapéutico. 

Eres increíblemente generoso. Te encanta invitar, compartir tu tiempo y tu espacio, pensar en lo que le gustará a quien quieres... Eres mucho más detallista de lo que admites ser. 

Tienes un poquito de malafollá, sí... Pero casi siempre eres capaz de rectificar, de reflexionar sobre tus actos y sobre tus palabras, de recular cuando no han sido como debían. Quizá no tanto de verbalizar las disculpas... Pero sí de pedirlas a tu manera. Eres verdaderamente humilde, y eso es algo que admiro sobre todas las cosas. A mí me cuesta más. 

Me complementas, me equilibras. Me serenas cuando me envalentono demasiado y me empujas cuando remoloneo o procrastino. Me ayudas a ordenar mi cabeza. Y, además, me haces sentir que es totalmente recíproco. El mejor puzzle. 

Me haces querer ser mejor de lo que soy. Me motivas, me inspiras. 

Me quieres.

lunes, 17 de abril de 2017

PREGUNTITAS

¿Qué pasará que, una vez llegas a la década de los 30, la gente pierde todo el sentido de la prudencia? ¿Es definitivo que en esta década los cambios TIENEN que sucederse, y cada vez más y más rápido? ¿Quién lo ha decidido? Es una época en la que el mundo te presiona constantemente. Al menos, a las mujeres... No sé si tanto a los hombres, porque con quien más lo he hablado es con mis amigas mujeres. Pero me imagino que a ellos también... 

¿Cuándo nos presentas a tu novio? ¿Cuándo os casáis? ¿Cuándo os animáis a los niños? 
¿Cuándo le dais un hermanito? ¿Os plantáis o vais a por el tercero?... 

Y así un largo etcétera. Son... las temibles preguntitas (****Nota: Espero haber conseguido con la misteriosa puntuación y esa negrita tan dramática que se haya leído con voz de Gloria Serra, de Equipo de Investigación; es fundamental. De lo contrario, por favor, volved a leerlo.****)

Perdona... ¿Cómo dices? De verdad que no comprendo. Realmente no me entra en la cabeza. Es cierto que cuando vienen de alguien que te quiere, asumes que no es cotilleo sino genuino interés por tu vida personal, mezclado con (seguramente) ganas de que pase por pensar que es algo bonito que vas a disfrutar y quieren compartir contigo. Es cariño. Aunque eso no resta presión al asunto; al revés: la presión es en todo caso mayor, porque viene de gente que tú también quieres y a la que das más importancia. Pero bueno, al menos no da tanta rabia. 

Lo que me cuesta más es que las preguntitas vengan de gente que te conoce y punto. Que realmente no les "importas" en el sentido completo de la palabra. Que si te casas, no irán a tu boda (porque no los vas a invitar) o, si tienes hijos, lo más seguro es que nunca los conozca. Entonces ¿por qué la preguntita impertinente? ¿a qué viene? Es que a mí ni se me ocurre preguntar algo tan personal a alguien con quien no tengo verdadera confianza!!! E incluso ni siquiera cuando la tengo... Pero bueno, asumo que a lo mejor yo soy prudente de más. Siempre fui de tendencias diplomáticas. 

Son preguntitas con un calibre de inoportunidad del tipo "y tú, ¿no has pensado operarte la nariz?", "no te parece que va siendo hora de que te asciendan?"  o "¿con qué frecuencia vas al baño cada semana?". Una opción es contestar directamente así, con otra pregunta, subiendo la apuesta a ser posible. Doble o nada. O con un contundente "cuando me dé la gana". Todo ello con una súper sonrisa, al estilo Pantoja. Y es que hay veces en que pienso que es preferible ser borde con los impertinentes, para que sientan un poquito de esa incomodidad que trasladan a los pobres preguntados indefensos.

Me acuerdo de un chiste que era parecido a esto. Cuando la típica tía abuela lejana (o no) y cojonera (eso es imprescindible) te suelta "bueno, qué, ¿todavía no [inserte aquí el supuesto próximo paso vital, gracias]?" no hay nada mejor que contestarle con un "y tú, ¿todavía no te has muerto?".

Por supuesto, estas son cosas que pienso pero NUNCA jamás haré, como buena elusora de conflictos. Que quién diría que soy abogada, no? Jaja, pues sí. Lo soy. Pero los pleitos los tengo SOLO en mi cabeza. Y en este, mi blog. Que es como una visual de mi cabeza. Peace and love. ✌💗


** Nota número 2: me leo y me sueno como con un regustillo de resentimiento y agobio... Y la verdad es que para nada. Me pregunto esto a mí misma más por el asombro de experimentar las preguntitas con tanta frecuencia que por haberlas sufrido... Tengo suerte porque a mí personalmente me resbalan. Pero sé que a mucha otra gente no. De ahí mi denuncia. Ja!

miércoles, 4 de enero de 2017

CAPITALISMO

Creo que nunca he hablado de las compras... Y eso que soy una auténtica compradora compulsiva. Qué pena, no? Pero es una realidad, no me queda otra que admitirlo. De cualquier cosa, además... Me vuelven loca los zapatos. Me encantan los vestidos. Me pirran los pendientes! Aunque lo que MÁS me puede gustar es comprar comida... Me hacen -casi- tan feliz los supermercados de cadena como los mercados de toda la vida, las tiendas gourmet, los ultramarinos... Así que me ha dado por intentar recoger aquí mis hallazgos recientes en cualquier tipo de comercio. En mi estilo, claro está... O sea, todo mezcladito y sin mucho sentido. Según se me van ocurriendo.

- Los pantalones elásticos push up de Stradivarius. En serio, son una pasada y encima sólo cuestan 20 €. Además en cada temporada sacan varios colores y suelen ser muy bonitos. Igual me los pongo para ir a trabajar que el fin de semana! Me arreglan el conjunto en un minuto! diré también que no noto demasiado el efecto push up... Aunque, ahora que lo digo, sí reconozco que siento que tengo mejor derriere cuando los llevo puestos (por ejemplo ahora mismo), pero intuyo que es más un efecto psicológico que otra cosa.

- Las bailarinas de Pretty Ballerinas. Por fin (por fin!!) me he hecho con un par, Niño Jesús mediante. Son una auténtica maravilla de comodidad -al menos el modelo Rosario- y eso que yo tengo un pie muy puñetero (gracias, juanete).

- Las cazadoras de cuero de Mango. Siempre he sido fan de las de Massimo Dutti, que tienen una piel maravillosa, suave, flexible... Pero Mango se ha puesto las pilas y da el pego, pero mucho, por menos de la mitad!!

- Las blusas estampadas de Zara, porque llevan unos añitos que sacan cada estampado ideal... Que no hace falta pensar más. La blusa hace el conjunto entero le añadas lo que le añadas.

- La salsa de tomate casera de Mercadona. No estoy segura de si el nombre es "casera" o "artesana"... Pero viene en tarro de cristal en dos tamaños. Es para comerla a cucharadas!!

- Una cosa que me tiene muy contenta es que he descubierto mi rutina perfecta de cuidado de la piel. Yo soy la persona más vaga e inconstante del universo y aún así he conseguido mantenerla más o menos, así que estoy muy satisfecha conmigo misma. Además tengo la piel mucho mejor (eso si no me atiborro de chocolate, claro está...). En fin, estos son los productos:

1. Limpiador de algas de The Body Shop. Con este llevo ya unos años y si alguna vez he querido cambiar he acabado volviendo irremediablemente. Para mí es el mejor.
2. Exfoliante de algas The Bod Shop. Idem que el anterior, pero lo uso unas 3 veces por semana en lugar de todos los días.
3. El agua termal. Yo uso la de Uriage todos los días y la de Avène la llevo en formato pequeño cuando me voy de viaje. Es el tónico para las vagas! Viva!
4. Hidratante Neostrata hidratación ligera. Parece algo grasa cuando te la aplicas, pero luego es todo lo contrario! Controla muy bien los brillos y mejora mucho la piel mixta como la mía! Además tiene SPF +35, perfecta para mí. Yyyyy es de un laboratorio español!
5. La BB cream de Garnier. Mira que es barata... Pero me gusta el acabado natural (mucho más que la de Clinique que usaba antes) y que no engrasa nada.

- La línea Premium de H&M. He comprado un jersey negro de cashmere que es un gustazo muy bien de precio.

- Las barquetas de menestra de verduras y las de alcachofas en aceite de Mercadona. Son realmente muy buenas y me encanta tener siempre varias en la nevera para días tontos en que no sé qué comer. Sobre todo las alcachofas merecen un montón la pena, porque no tienen ese sabor a vinagrazo de todas las de conserva!! Y no te clavan 16 € por un frasco, como en Embassy... Ejem.

- Los pintalabios de Kiko. Tienen colores preciosos, duran bastante (sobre todo si usas también lápiz) y encima son muy baratos. Muy fan! También soy fan de los polvos bronceadores que sacaron el año pasado (o el anterior?) en edición limitada como en estuches de madera, que sustituyeron a los de Guerlain en mi estuche de pinturas!! Además son tan grandes que por mucho que los use no sé si llegaré a terminarlos algún día...

- Las cápsulas Roter Cystiberry. Dices adiós a las cistitis si las tomas con regularidad! Maravilla!

- Las hamburguesas gorditas (americanas creo que las llaman) de Passion Meat, que venden en los supers del grupo El Corte Inglés. Son las mejores con diferencia y encima muchas veces hacen descuento en la segunda unidad. Siempre que paso por uno me llevo unas cuantas y las congelo.

- Las sandalias de Violeta by Mango. La calidad es bastante superior a la de Mango (también son más caras) y se ven mucho menos por la calle!

- Las regañás "artesanas" del Dia. No sé si se llaman así... Pero las tienen en los estantes de panadería, no donde los picos y pan de molde y demás. Son más irregulares que las normales (de ahí lo de parecer artesanas) y están buenísimas.

- Los pendientes de Acus. Me los enseñó Cristi y la verdad es que tiene cosas preciosísimas!! Algunas de brilli brilli (los de bisutería) creo que no están a la altura, pero hace cosas más originales que las de siempre con piedras drusas... La "colección de diseño" es muy muy especial. Me encantan.

- Todo de Petra Mora, el mini market que abrieron en la calle Ayala al lado de Jurucha y que sin darme cuenta ha pasado a ser un Renatta & Go... Tenían productos buenísimos y con un packaging vintage ideal. Sí, a mí también me ha dado asco esa frase, pero me ha salido así y punto. Ahora han cerrado, ya no tienen tienda física en Madrid, y me han dejado medio huérfana. Típica tragedia. Qué pena de primer mundo.

- Las medias efecto empolvado de Etam. Por fin unas medias de verdad sin brillo y sin ser de espumilla asquerosa!!!!! Aleluya!!!

- La papelería Holamama Paperstore. Venden online. Palmo del amor... Veo venir que va a ser mi ruina.

Es todo en este rato de inspiración. Gracias.