No sé si existes o no. De ser que
sí, podría conocerte o no. A lo mejor nos hemos cruzado mil veces, a lo mejor
nunca. En cualquier caso, por si se da la múltiple circunstancia de que: (i)
existes, (ii) nos cruzamos, (iii) nos conocemos, y (iv) te quedas, quiero
advertirte de algunas cosas. Ahí van.
No soy normal. Nada, nada normal.
No te va a servir apoyarte en experiencias previas porque voy a improvisar y yo
improviso raro. No estoy presumiendo de ser alguien original, porque esto no es
algo de lo que esté particularmente orgullosa, pero es que es un hecho y es
mejor que lo sepas.
Soy un poco insegura, pero tengo
mis arrebatos de seguridad y confianza. Ni una cosa ni la otra tendrán que ver
contigo, tienen que ver sólo conmigo. Así que no deberías sentirte culpable o
halagado por mi alta o baja autoestima, o por la alta o baja estima que yo
tenga en cada momento de nuestra situación puntual. ¿Tiene sentido esto para
los oídos de los demás? No estoy segura, pero en mi cabeza está clarísimo. Bueno,
y si te sientes halagado además debes saber que no me pareces una buena
persona.
Me gusta mucho planear. Me
encanta. Lo que pasa es que no me gusta ser la única que lo hace… También me
encantan las sorpresas, me encanta escuchar sugerencias y propuestas. Me hacen
mucha ilusión. Y si hay una falta absoluta de ellas, me frustro. No me enfado,
pero me pongo triste… Y eso es mucho peor.
Mis amigos y mi familia son lo
más importante que tengo. Por lo menos, por ahora, hasta que tenga una familia
dependiente de mí. Y comprendo que los tuyos también lo serán para ti, no me
molesta en absoluto. Esto no debería suponer un problema hasta un nivel de
compromiso importante, para entonces quizá no aplique nada de lo antedicho, ni
de lo que queda por decir.
Necesito comunicación. Me frustra
terriblemente la falta de ella. No es que yo sea una fuente de claridad ni nada
parecido, pero si no me entiendes, me preguntas. Y si yo no te entiendo, te
pregunto. Creo que es lo más sencillo.
Nunca, nunca, nunca te quedes por
comodidad. Por favor. Si en el fondo preferirías no haberte parado aquí, vete.
No quiero que te quedes si tú no quieres quedarte. Te lo pondré fácil además,
sé encajar bien los golpes... Así que adelante.
Me duermo en el cine y viendo
películas en casa. Siempre. Bueno, el 85% de las veces. No te ofendas! No es
desinterés… Si quieres que vea algo, dame un codazo. No me voy a enfadar!
Mándame flores. O tráemelas
cuando vengas a verme. No necesito grandes ramos, puede ser una margarita que
coges en un descampado. Lo que sí preferiría es que no fueran rosas… No me
gustan nada las rosas. Las demás flores me encantan todas -creo.
No quiero regalos caros, me muero
de la vergüenza. Prefiero la falta de demostraciones de cariño en público.
Bueno no, cariñoso sí te dejo ser, pero que no te pases, vaya. Los grandes
gestos con gente alrededor también me dan vergüenza… Cuando no nos vean, lo que
quieras!
Hazme reír. En realidad, lo más
probable es que, si no me haces reír, no me quede yo. Pero por si acaso…
Enséñame cosas. Comparte conmigo
lo que sabes sobre lo que te interesa, aunque creas que es raro y que a mí no
me va a importar. Me gusta muchísimo oír a la gente hablar de las cosas que les
mueven, aunque a mí me resulten indiferentes 100% (como las cosas que empiezan
por p, que siempre me han dado igual: peces, pájaros, planetas…). Seguro que si
me lo cuentas tú, me van a interesar muchísimo.
Métete conmigo. Con dulzura,
claro está, pero ríete de mí. Y que no te moleste que yo me ría de ti. Es la
forma que he aprendido para demostrar aprecio… Igual no lo parece, pero es algo
bueno: si me meto contigo es porque me gustas como persona. Lo contrario no
aplica, a veces hay personas que me gustan pero no me meto con ellas. Es un
click, está o no está.
Acompáñame en mis impulsos.
Generalmente implican viajes, así que si ese tipo de aventurillas no van
contigo, la verdad no sé si yo sí.
No me mientas. No te pido que me
escupas a la cara todo lo que piensas, porque creo que la delicadeza está muy
infravalorada y es fundamental en todo ser humano. Pero no me mientas, por
favor te lo pido. Quiero saber todo lo importante, sea bueno o malo. Prometo
que tengo una capacidad de perdón enorme, pero lo que me cuesta olvidar es una
mentira. Soy absolutamente leal. Exijo lo mismo.
Entiendo que no es muy bonito partir
por lanzar este tipo de advertencias en tono amenazador. Ni muy romántico ni muy de
Disney. Lo sé, pero me da igual (y mira que yo soy muy Disney…). Prefiero que
las cosas estén claritas desde -antes de-
el principio. Llámame loca. Ahí no te ibas a equivocar…
Always
kiss me goodnight.