Lo
de hacerse mayor es terrible. El tiempo de verdad pasa cada vez más rápido... Y
eso que sólo llevo vivido más o menos un tercio de mi vida según esperanza de
vida y así, no quiero pensar lo que va a pasar en los próximos dos... Lo dicho,
terrible.
Resulta
que llevo casi 4 meses de vuelta en la realidad. Cuatro meses. Y como llega el
final del año, toca hacer balance. Como si el cambio de cifra en el calendario
fuera más importante que el paso de cualquier martes a cualquier miércoles.
Pero es que somos así, nos gusta ir marcando hitos en nuestro paso por la vida.
Creo que nos da seguridad, nos quita la ansiedad de lo indefinido.
Total,
que aquí vengo con mi recapitulación. Cuando termine mi ineludible lista,
sacaré conclusiones...
He
perdido algunas personas importantes. Eso sí, he ganado muchas personas muy
importantes, lo que dulcifica el resultado final. Esto que voy a decir es tan
cursi que ya me estoy dando vergüenza antes de lanzarme pero... Siento el
corazón muy lleno de muchas personas a las que adoro y que sé que me adoran a
mí. Es algo increíble. Os quiero mucho.
He
aprendido una barbaridad. De Derecho y de la vida. Creo que he evolucionado
mucho y he crecido personal y profesionalmente. Además tengo un título nuevo, y
este ya lo puedo colgar en la pared! A diferencia del de la Complu, que se hace
esperar durante unos mil años para que cuando lo tienen preparado yo no
encuentre el famoso resguardo... Lamentable.
Este
año he viajado otra barbaridad. He conocido muchos sitios nuevos: empecé en un agriturismo impresionante en
la Toscana más montañosa y seguí con un fin de semana en la preciosísima Edimburgo y un bodorrio en Sao Paulo y Carnaval en Río
de Janeiro, visita a Búzios incluida. Poco después, fin de semana en Berlín
probando su currywurst y demás. Con un nuevo salto del charco, exploré un muchito
más California, continuando con un viajazo por México con Pacho y algún que
otro Miau :). Desde la vuelta, visita fugaz a París a abrazar y ser abrazada y
después a Copenhague a celebrar un cumple divertidísimo y, en breves,
mega-viaje-familiar-de-una-vez-en-la-vida a la India, del que aún no puedo
decir mucho más que nada porque no ha empezado. Pero en fin, que ni tan mal...
Y también he podido enseñar mi ciudad (o al menos partes especiales de ella) a
varias personas que han venido de visita. He sido turista tanto fuera como
dentro!
He
sido testigo de muchas buenas noticias a mi alrededor, casamientos y embarazos
incluidos. Un año verdaderamente próspero para las familias del futuro!!
Jajajajaja... Con lo feliz que me hacen a mí estas noticias!! Así que ha habido
muchas lágrimas de las buenas. Creo que 2014 se puede comparar a 2010 en ese
sentido :).
Conciertos
no he ido a tantos, pero han sido muy buenos. Elbow en Oakland, Outside Lands
en San Francisco (con Arctic -amor y vergüenza a partes iguales-, Macklemore -no daba un duro pero fue
divertidísimo-, medio minuto de The Kooks, Paolo Nutini -decepción muy
dolorosa-, Capital Cities, The Kooks, The Killers -enoooormes-...), Dcode en
Madrid (en fin... Vestusta Morla bien.). Eso sí, ya tengo entradas para un par
o alguno más para el año que viene... Muahaha!
He visto por lo
menos 50 películas, de las cuales me he dormido por lo menos 40. Lo de la
enfermedad del sueño cinéfilo ya es algo incontrolable. Tengo que dejar de ir
al cine, pero es que no soy capaz.
Me he mudado.
He montado una casa de la que estoy realmente enamorada. Aparte de los dos
mini-defectos que tiene (la falta de un horno en condiciones y de un sitio
apropiado para tender la ropa), es perfecta!! Pequeña pero no demasiado,
nuevecita, maravillosamente situada, silenciosa pero en una calle animada por
un bar que está siempre hasta a bola, luminosa hasta el punto de emocionarme a
veces, con un portero encantador que me recoge feliz los doscientos paquetes
semanales que llegan por mi "compulsividad" compradora online. La calefacción
es un poco exagerada, pero con lo que me gusta abrir las ventanas es perfecto!
He tachado 5
cosas de mi Lista de cosas que hacer antes de morir: ver a Paolo
Nutini en concierto, hacer lentejas y que estén buenas, invitar a mis padres a
cenar a un sitio bueno, llevar a Pacho a EEUU y una última que me da vergüenza
decir en alto/escribir en público. Estoy, por tanto, más cerca de una muerte
tranquila. Hum...
No sé por qué
dudaba cuál iba a ser el balance: la verdad es que ha sido un año cojonudo. El
problema, como ya había dicho alguna vez aquí, es que para mí ha sido un año
más de finales que de principios y eso siempre deja un poco de amargura. Pero
hay que saber deshacerse de ella para que no haga costra!!! 2015 va a tener que
ser un año de empezar!!!
R.-