Estoy
muy negativa, eso es un hecho. Así que he decidido, después de intentar verter
en unos tristes –y sobre todo sinceros- párrafos mis angustias del momento,
hacer una lista de esas que tanto me gustan sobre las cosas que me están
haciendo feliz estos días. Ahí van:
-
Ha llegado el otoño, que es mi estación favorita. Quizá no es la ideal cuando
uno está melancólico, porque los días grises parece que luchan por sacarte unas
lagrimillas o algo. Pero hay que respirar hondo, soltarlas si hace falta, y
disfrutar del fresquito que llega por fin, de los edredones, las mantas en el
sofá, los colores de las primeras hojas que van cayendo, los fulares, los
calcetines, las últimas terrazas.
-
La sonrisa de Dominica por las mañanas al darme los buenos días, siempre de
lunes a viernes, y preguntarme por mi familia. Cómo le pide, como ella dice, a “su
Dios” que me regale “un marido tan bueno como yo”. Y esos ojos tan increíbles,
que me recuerdan a la famosa e híper mentada portada de NG.
-
Tener a Pacho cerquita. Bajar con él a Madrid las mañanas que me quedo a dormir
en Aravaca, cuando me obliga a poner su música (tampoco es que me resista,
tiene bastante buen gusto) y hace sus bailecillos de hombros que me dan una
grima terrible pero siempre me hacen reír.
-
Escuchar a cada persona que conoce mi casa (o repite visita) decir lo bonita
que es y lo bien que me está quedando. Que sé que no está bien que yo lo diga,
pero es que es así. (Ole-ole, esto no ha sonado nada a mi madre… Los años van
haciendo mella).
-
Un par de niños a los que comerme a moflete lleno, el uno con sus pantalones
pitillo amarillos y el otro con su armadura de motero en tamaño XXS.
-
Las películas de sentirse bien. Llevo dos este mes, casualmente relacionadas
con la cocina… Luego tengo pesadillas de ser un monstruo marino que todo lo
engulle, y todavía me sorprendo.
-
Terminar ese libro tan malo. Bueno, feliz feliz no me ha hecho, pero es que me
estaba aburriendo tanto… Me equivoqué, yo no era público objetivo, me sobran
unos 10-12 años.
- Un regalo maravilloso que va a estar lleno de abrazos: fin de semana de reencuentros varios en París. Amigas a las que adoro y echo de menos sin parar. Queso, vino, algún croissant beurre, seguro. Saint Germain des Prés.
Mira,
ahora me siento mucho mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario