miércoles, 27 de junio de 2012

Yo paso

Últimamente le doy vueltas a algo que tenía bastante descartado... El destino. La verdad es que no creo que exista, creo que de hacerlo nos reduciríamos a marionetas y no es así. Bajo mi punto de vista, uno hace su camino con las decisiones que toma, y recurrir al destino es una forma de descargar responsabilidad.

Puede que sea justo por eso, para "culpar a otro", pero hay veces que flaqueo. De repente tengo flashes en los que no puedo evitar pensar que, por ejemplo, cierta persona es para mí. O a lo mejor un trabajo, o un lugar. Algo. Lo curioso es que aunque todo empiece (hipotéticamente) como forma de quitarme un peso de encima, acaba convirtiéndose en una razón más de culpabilidad. Porque, ¿qué pasa cuando algo que es para mí se escapa? ¿también es culpa del destino? No tendría sentido. Lo que pienso en esos casos es que, simplemente, he sido capaz de cagarla hasta el extremo de alterar mi destino. Ahí queda eso.

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