El cambio de la etapa de estudiante a la de trabajador tiene para mi, entre otras -muchas-, una gran ventaja: el fin de semana es MÍO. Ni estudiar ni sentirme mal por no hacerlo: el viernes uno cierra y hasta el lunes no se piensa más en el curro. Eso como norma, claro, que luego pasan cosas, pero así como principio no está mal.
Y el fin de semana da para tanto... Ya no es largo según te apetezca, eso es verdad (hete aquí con el minipunto para la vida del estudiante... El finde de jueves a martes para aprovechar allí donde te llevara el viento -o ryanair- unos días...). Pero igualmente, un poquito de viernes más sábado y domingo dan para mucho mucho.
Mis pequeños placeres del fin de semana: remolonear, la ducha de 20 minutos debajo de agua ardiendo, las camisetas guarras y las zapatillas, los vaqueros, el colacao frío frío por la mañana, los paseos, el cine... Las películas de dos palabras (allison allison). Las noches de pizzas y risas; las de copas y más risas. El pintalabios y la raya del ojo. Los aperitivos y las sobremesas. Los trivials, risks, contis y musetes. A veces, las chimeneas. Los viajecines en coche con la música a mil.
Adoro trabajar... Y adoro los findes. Es como esquiar: mola mucho, pero nadie puede negar que el mejor momento es soltarse las botas. O no?
sábado, 26 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
RECAP
Pues ya está... Ya ha acabado 2012. Ha sido un año bueno en general, pero tampoco para tirar cohetes. Un año muy largo unos ratos y muy corto otros. Ha habido muchas risas, algunos llantos, varios viajes (Roma, Bruselas, Londres, Camboya, París, Sicilia), personas que se han sumado y otras que se han restado. Algunas desgraciadamente y otras gracias a Dios. Niños de los que me he enamorado, aquí cerca y allí lejos. Historias rotas y otras que han empezado. Ausencias destacables. Dos mudanzas (Arg! Pero al mismo tiempo... Bien!). Amor, el justo (que no el necesario). Mucho y feliz trabajo. Afterworks. Decisiones importantes. Nervios, tensión, expectativas. Menos cine del que me habría gustado, sobre todo porque ya se ha instalado del todo en mí lo que vengo a denominar "el virus del sueño en sala". Pocos conciertos, pero INCREÍBLES: Arctic (amor del bueno), Bruce (y más amor), Dcode (y más).
Para 2013 pido varias cosas a los Reyes Magos:
- Que nos ayude a levantar el ánimo general.
- Que me acepten en algún sitio bueno.
- Que no se alargue más de lo necesario la búsqueda de los que quiero de su lugar en el mundo.
- Que me traigan fuerzas para mis propósitos. A saber: callarme un poco menos; llorar un poco más (con más frecuencia me refiero, para que cuando por fin brote la lágrima no sea vergonzoso el caudal que genero); aprender a hacer buenísimas lentejas, tortilla de patata y paella; ser más buena; quererme mejor; hablar menos en inglés cuando no procede (vamos, ser menos hortera); aguantar -y saber andar- con tacones; ser un poco más cariñosa (y digo un poco porque se trata de que sean objetivos alcanzables, que si nací ajoporro como dice mi madre es previsible que no me convierta en winnie the pooh).
- Un viaje a Perú o volver a Portu, en función de como llegue el verano.
Gracias.
Para 2013 pido varias cosas a los Reyes Magos:
- Que nos ayude a levantar el ánimo general.
- Que me acepten en algún sitio bueno.
- Que no se alargue más de lo necesario la búsqueda de los que quiero de su lugar en el mundo.
- Que me traigan fuerzas para mis propósitos. A saber: callarme un poco menos; llorar un poco más (con más frecuencia me refiero, para que cuando por fin brote la lágrima no sea vergonzoso el caudal que genero); aprender a hacer buenísimas lentejas, tortilla de patata y paella; ser más buena; quererme mejor; hablar menos en inglés cuando no procede (vamos, ser menos hortera); aguantar -y saber andar- con tacones; ser un poco más cariñosa (y digo un poco porque se trata de que sean objetivos alcanzables, que si nací ajoporro como dice mi madre es previsible que no me convierta en winnie the pooh).
- Un viaje a Perú o volver a Portu, en función de como llegue el verano.
Gracias.
martes, 18 de diciembre de 2012
DICIEMBRE
La última vez que estuve por aquí fue en octubre… Desde
entonces han pasado algunas cosas.
1.- Cayó una especie de mito en
cuanto a la posibilidad del amor verdadero que dura para siempre. La suerte es
que no era mi única referencia en este sentido, pero fue una leche importante.
Me dio mucho que pensar… Será posible que viva en Lililandia? No parece
descabellado. Lo que pasa es que veo imposible (cuidadooooo, prudensssia paun
que te embalas) volverme una escéptica del todo. Yo siempre voy a ser un poco ingenua
y creeré, por lo menos de primeras (y segundas y terceras), que la gente es
buena y que las cosas salen bien. Recibo unos puñetazos acojonantes, pero oye,
el resto del tiempo vivo bien. No me parece mala política.
2.- He empezado las aplicaciones a
los masters americanos. Llevo 5 (Harvard, Berkeley, Columbia, Stanford y NYU).
No pretendo entrar en ninguna de las 5, pero soñar es gratis. Mentira, me he
dejado una pasta en lo que llevo de aplicaciones, pero si lo integro en el
precio total del hipotético master que en teoría haré si que parece gratis. Qué
puedo comentar de esto? Que estoy bastante hasta el orto de repetir una y otra
vez lo mal que lo hice, todo lo que he aprendido, lo yankee que soy en el fondo
de mi corazón y en todo lo demás, la gran oportunidad que sería para mi que me
aceptaran en [inserte aquí el nombre de la universidad que toca hoy], y demás.
Pero claro… Es que en realidad es tan cierto… Tengo un miedo importante a que
me digan que no en todas y cada una de las 17.000 universidades a las que
pretendo dar el coñazo. Ya comentaré en su momento (por lo visto debo esperar
que empiecen a llegar noticias sobre finales de marzo-abril).
3.- Tengo bastante superado el
último de mis traumas existenciales. Aquello del destino, que si sí, que si no,
que hasta qué punto depende de mi o es aleatorio o depende de Obama or what. La
nueva teoría es… ¿por qué no me dejo de teorías y me dedico a vivir? Una de las
conclusiones que saco de aquello del punto 1 y todo lo que ha conllevado (o
sea, conversaciones eternas varias veces al día en tono filosófico-psicológico)
es que llega un momento en que, de tanto pensar las cosas, las vuelves lo que
no son. Analizarse puede ser útil, pero hasta cierto punto. Sobre todo porque
cuando llegas a conclusiones, puede que a los tres días ya no valgan porque…
Atento todo el mundo… SÍ cambiamos. Evolucionamos. Todo el rato, es un no
parar. Así que no perdamos tanto el tiempo analizando, seamos más proactivos.
Un poquito de análisis sí, pero media horita al día como mucho (que ya está
bien). Si vas al loquero y te cobra una hora, vale, lo doy por bueno, pero el
día anterior sólo valen mariposas y gintonics para compensar.
4.- Por último, y no por ello
menos importante… El último zas en toda la boca. La re-h. La colisión mental extrema. Muy
ligado a esto de la
evolución. Creo que estoy perdiendo a una de las personas que
más quiero por el camino. Esto no ha sido evolución, ha sido directamente una
especie de huracán. Mejor dicho, tornado. Y en realidad, mucho más lento de lo
que yo he sabido percibir. Mira que me avisaron, mira que odié a quien me
avisaba. Y empiezo a pensar que tenía razón. Es muy duro, pero es así. Una
persona increíble, con todo en la vida para triunfar a todos los niveles y en
todos los contextos, decide que su vida no vale una mierda y rechaza todo lo
que tiene. A todos los que tiene. A mi incluida. Es MUY jodido. Así que en esto
me encuentro, en asumir lo que está pasando y en intentar idear planes mágicos
que lo arreglen todo y hagan rebobinar el tornado y nos quiten este mareo.
Espero que sea posible, aunque los escépticos de la vida me intentan hacer ver
que no. Hilando con el punto 1 de nuevo, NO PIENSO SER UNA DE VOSOTROS. Si me
la doy, me la dí. Pero
lo intento. Que esto lo aprendí hace tiempo: me hace muy infeliz dar las cosas
por perdidas, pero sobre todo me hace muy feliz intentar lo que creo que no va
a funcionar (y que me da vergüenza-miedo-. Desde la estupidez más pequeña, como
un “te apetece un piti?” ;).
Nota sobre el punto 1. En los últimos días, el mito va levantándose.
Poco a poco, pero ahí está. No me atrevo a decir más, vaya a ser que la cague…
De nuevo, prudensssia paun.
viernes, 26 de octubre de 2012
WINTER IS COMING
Y se nota. Han empezado el frío y la luz gris. No sólo en la calle
sino también por dentro. Es acojonante lo que me puede afectar la luz... Será una tara
que tengo? Podría ser.
No sé por qué me he sentado otra vez a escribir. Como siempre,
llevo cosas dentro pero nada para contar. Es un poco raro pero no encuentro las
palabras. Y eso que hay quienes se ríen de mi en plan diccionario (como yo de
mi madre, pero es inevitable: acabaré siendo igual...).
El caso es que llevo unos días pensando que la vida es una mierda.
Así, en general. Lo que no quiere decir que vaya a rendirme porque sigo
pensando que el que no llora no mama, el que quiera peces que se moje el culo y
demás enseñanzas de ese gran pater. Así que bueno, es un poco lucha sin
sentido. No, mentira: sin sentido no es. Tiene todo el sentido, lo que pasa es
que es complicadísima porque casi nunca se gana. El tema es que probablemente
no se trata de ganar ninguna guerra total, no es llegar a un final absoluto,
sino que lo que importa es evidentemente el "camino" (el final viene
siendo el hoyo en cualquier caso).
Vamos, que no es una mierda. Jajajajaja puede que esté un poquito
inestable...
Me voy a cosas menos importantes: me encanta / me gusta / no me
gusta / odio. Es algo que pienso mucho en los atascos (desde mi vuelta al mundo
suburbio, el 20% de mi tiempo o así).
Me encanta sentarme delante de la chimenea.
Me encanta que me sonrían.
Me encanta aprender tonterías.
Me gusta dar alguna monedita a los músicos por la calle.
No me gusta que me toquen el pelo.
Me encanta que me toquen la cabeza.
Odio las mentiras.
Me gusta dar los buenos días.
Me encantan los abrazos largos.
Me gusta el olor a invierno.
Me encanta el otoño.
No me gusta el verano.
No me gusta la gente guay.
Me encantan los niños que se ríen a carcajadas.
Me encantan la música, el cine, las series y los libros.
No me gusta quedarme dormida en el cine (aunque no puedo
evitarlo).
Me encanta mi trabajo.
Me encanta mi jefe.
No me gusta que me soben.
No me gustan las cosquillas.
No me gustan los masajes.
Me gusta que me miren a los ojos.
No me gusta que me miren demasiado fijamente.
Me gusta más el lomo que el jamón.
Odio juzgar.
No me gusta elegir.
Me gustan las puertas abiertas y las persianas subidas.
No me gusta la tos.
Odio el hipo.
Me encanta estornudar.
No me gusta el cotilleo… Odio el cotilleo.
No me gusta dormir demasiado.
No me gusta bañarme.
Me encanta darme duchas largas.
Me encanta comprar.
Me encanta regalar cuando no toca.
Me gusta tocar las sábanas con los pies.
Me encanta dormir con la ventana abierta.
No me gusta la oscuridad total.
Odio el pimiento.
No me gusta pedir favores.
Me encanta dar las gracias y pedir perdón.
Me gustan los trenes.
No me gustan los aviones.
No me gustan los libros electrónicos.
Me encantan los juegos de mesa, sobre todo las cartas y el
trivial.
Me encanta cantar.
Me gusta grabarme cantando cuando voy conduciendo en viajes
largos, escucharme y descojonarme.
No me gusta que me hagan fotos sola.
Me gusta salir en las fotos de mis viajes.
Me encanta comer.
Me gusta escribir.
jueves, 27 de septiembre de 2012
The wall
Tengo una capacidad increíble de darme una y otra vez contra un mismo muro. Debe ser mi naturaleza de Capricornio, porque mentalmente soy cabezota como yo sola. Mientras que hacia fuera no hago nada porque tengo más miedo que mi madre cuando va de copiloto, por dentro me emperro en una idea y no soy capaz de salir de ella. Por mucho que todo lo que pase (o, mejor dicho, no pase) a mi alrededor quiera indicarme que no tengo ninguna razón, ahí sigo. Y es una enorme putada porque es fuente de permanente frustración.
Yo repito mucho que a paciencia no me gana nadie, pero puede que no sea paciencia, que sea solo eso: cabezonería.
¿Por qué me ha tocado esta mierda de cabeza (enorme y dura)?
Yo repito mucho que a paciencia no me gana nadie, pero puede que no sea paciencia, que sea solo eso: cabezonería.
¿Por qué me ha tocado esta mierda de cabeza (enorme y dura)?
miércoles, 27 de junio de 2012
Yo paso
Últimamente le doy vueltas a algo que tenía bastante descartado... El destino. La verdad es que no creo que exista, creo que de hacerlo nos reduciríamos a marionetas y no es así. Bajo mi punto de vista, uno hace su camino con las decisiones que toma, y recurrir al destino es una forma de descargar responsabilidad.
Puede que sea justo por eso, para "culpar a otro", pero hay veces que flaqueo. De repente tengo flashes en los que no puedo evitar pensar que, por ejemplo, cierta persona es para mí. O a lo mejor un trabajo, o un lugar. Algo. Lo curioso es que aunque todo empiece (hipotéticamente) como forma de quitarme un peso de encima, acaba convirtiéndose en una razón más de culpabilidad. Porque, ¿qué pasa cuando algo que es para mí se escapa? ¿también es culpa del destino? No tendría sentido. Lo que pienso en esos casos es que, simplemente, he sido capaz de cagarla hasta el extremo de alterar mi destino. Ahí queda eso.
Puede que sea justo por eso, para "culpar a otro", pero hay veces que flaqueo. De repente tengo flashes en los que no puedo evitar pensar que, por ejemplo, cierta persona es para mí. O a lo mejor un trabajo, o un lugar. Algo. Lo curioso es que aunque todo empiece (hipotéticamente) como forma de quitarme un peso de encima, acaba convirtiéndose en una razón más de culpabilidad. Porque, ¿qué pasa cuando algo que es para mí se escapa? ¿también es culpa del destino? No tendría sentido. Lo que pienso en esos casos es que, simplemente, he sido capaz de cagarla hasta el extremo de alterar mi destino. Ahí queda eso.
lunes, 21 de mayo de 2012
Rox-Bucket List
Qué bonito tener motivaciones en la vida. Tener pequeños retos, objetivos que cumplir. Y además de ser bonito, creo que es fundamental para no volverte ameba.
Por eso el otro día, de copas con amigas, empecé mi lista de cosas que hacer antes de morir (mi Rox-Bucket List). Algunas son difíciles, otras casi imposibles... Pero también hay muchas fáciles. Porque lo importante no es lo grande que sea el obstáculo a superar, lo que verdaderamente cuenta es la cantidad de ganas que uno le pone. Puedes ponerle muchísima ilusión a aprender a hacer magdalenas, por ejemplo, y entonces tienes una gran posibilidad de ser de repente muy feliz con muy poco. Ya sabemos todos que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita...
No publicaré mi lista porque, aunque esto no lo lea ni perry, me da bastantante vergüenza. Igual un día la supero y la cuelgo, vaya a ser que la pierda...
See you later elevator!
Por eso el otro día, de copas con amigas, empecé mi lista de cosas que hacer antes de morir (mi Rox-Bucket List). Algunas son difíciles, otras casi imposibles... Pero también hay muchas fáciles. Porque lo importante no es lo grande que sea el obstáculo a superar, lo que verdaderamente cuenta es la cantidad de ganas que uno le pone. Puedes ponerle muchísima ilusión a aprender a hacer magdalenas, por ejemplo, y entonces tienes una gran posibilidad de ser de repente muy feliz con muy poco. Ya sabemos todos que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita...
No publicaré mi lista porque, aunque esto no lo lea ni perry, me da bastantante vergüenza. Igual un día la supero y la cuelgo, vaya a ser que la pierda...
See you later elevator!
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